sábado, 15 de noviembre de 2008

ORACIONES PARA DETENER LA SAGRADA JUSTICIA DE DIOS EN EL MUNDO.


JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

DICIEMBRE 08 DE 1996.

Amado hijo, siempre debes ser diligente en los mandatos que te encomiendo, teniendo siempre el cuidado necesario y requerido para su cabal cumplimiento, porque son para el entendimiento de muchas almas que en el peregrinar de esta vida cansados en la búsqueda perduran aún en la agonía y sufrimiento por falta de luz en sus corazones y en sus entendimientos.

Debes escribir siempre que así te sea requerido, porque resulta fuente de inspiración tu escritura para miles de almas que en la asolación encontrarán cobijo bajo el manto misericordioso de mi amadísima Madre María, quien con afán y completa entrega en su obra, persiste en la tarea de salvación de las almas en el mundo entero.

Amado hijo, amado hijo, amado hijo, cuida siempre sin reserva alguna al pequeño rebaño de ovejas de mi Madre y transmitid la enseñanza en sus caminos de evolución por el cual transitan.

Háblales de la Misericordia del Padre que tiene para con sus hijos y diles que rueguen siempre por las almas mas necesitadas en el mundo entero.

Amado hijo, siempre que ores dirás así:

ORACIÓN.

AMADO DIOS PADRE, AMADO DIOS HIJO Y AMADO DIOS ESPÍRITU SANTO, OS RUEGO Y SUPLICO, POR LA SANGRE DERRAMADA POR JESÚS, POR EL AMOR DE LA HUMANIDAD ENTERA, ESCUCHEN MIS RUEGOS Y SUPLICAS Y SOCORRED POR TODAS LAS ALMAS QUE EN EL MUNDO ENTERO PERSEVERAN EN LA BÚSQUEDA DE PAZ Y AMOR EN SUS CORAZONES Y EXTENDED EL MANTO D MISERICORDIA DEL HIJO, PARA PROTECCIÓN DE TU PUEBLO Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS COMETIDOS POR EL MUNDO ENTERO, EN SANTA PAZ Y ARMONÍA Y CON JUBILO EN LOS CORAZONES POR SER ESCUCHADOS Y APLACAR LOS LLANTOS DE LOS MAS NECESITADOS QUE BUSCAN LUZ Y CONSUELO.

Así dirás, hijo mío.

Deberás orar también a mi amadísima Madre Santísima Virgen María del Rosario, diciendo:

ORACIÓN.

MADRE MISERICORDIOSA CUYA BONDAD Y DULZURA ES INFINITA, SOCORRED A TODOS TUS HIJOS ANTE EL PELIGRO DE DEVASTACIÓN TOTAL EN EL MUNDO ENTERO, Y PEDID, POR LA GRACIA QUE SE OS HA ENCOMENDADO POR DIOS PADRE TODOPODEROSO Y ETERNO, POR TODOS LOS POBRES DE ESPÍRITU PARA QUE SEAN ILUMINADOS Y ENSALCEN EL NOMBRE DE JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA, QUE CON INFINITO AMOR ENTREGÓ SU VIDA, EN SU PASIÓN DOLOROSA POR EL PERDÓN DE LOS PECADOS EN EL MUNDO ENTERO Y LA SALVACIÓN DE LOS PECADORES. OS RUEGO INTERCEDAS ANTE DIOS PADRE, DIOS HIJO Y DIOS ESPÍRITU SANTO, MADRE ESPIRITUAL, POR EL PERDÓN DE LOS PECADOS COMETIDOS EN EL MUNDO ENTERO.

Amado hijo, amado hijo, amado hijo, perdura siempre en oración y nunca distraigas de la obra que se te ha encomendado porque de tu conducta y acciones dependerá la salvación de miles de almas en los momentos de justicia que el Padre ha de aplicar sobre la humanidad entera.

Persevera siempre en la tarea, amado hijo y perdure la paz y el entendimiento en tu corazón y espíritu para que logres con mi bendición, la bendición del Padre y del Espíritu Santo, realizar la tarea encomendada para la salvación de los hombres por los pecados cometidos, en el momento justo.

Enaltece en tus obras siempre el nombre de María Santísima, Madre y Reina de los pecadores y pide porque su manto de protección divina perdure por siempre jamás a través de todos los tiempos por los siglos de los siglos. Amen.

Que la gracia de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo sea contigo en santa paz y armonía.

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, así sea a través de todos los tiempos por los siglos de los siglos. Amen.

Revelad, hijo mío, mis secretos a todos los tuyos con discernimiento, porque al fin te es autorizado.

Que la paz sea con tu espíritu.-

- Gracias, Padre. Te pido por las almas más necesitadas de luz, paz y amor en el mundo entero.-

- Tu petición es escuchada, hijo mío. Nunca dudes en pedir por el bien de la humanidad entera. Que la paz sea con tu espíritu.-

- Gracias, Padre.-

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

DICIEMBRE 09 DE 1996.

Hijo mío, solo quiero decirte que amo al mundo entero y nunca olvido a aquellos que piden por mi gran Misericordia, con humildad y con amor por todos los necesitados alrededor del planeta, por las almas que sufren en el purgatorio los sentimientos sublimes de incertidumbre, por las almas que vagan en el mundo sin saber del tiempo y el espacio.

Pide con los tuyos por todos ellos, hijo mío y aun más, por las almas que aun no han dejado sus cuerpos materiales y tienen la oportunidad de enmendar el camino con paz y amor.

Ruega siempre a mi Madre, amado hijo, para que interceda siempre ante la furia de mi Padre que en justicia ha de venir; por todos los tuyos y por las almas mas necesitadas de paz, de cariño, de consuelo, de amor, que estando encarnadas, buscan la purificación de espíritu para bienaventuranza de mi amada Madre Santísima Virgen María. Pide por ellos, hijo mío, porque conforme a tus obras te será dado.

No olvides, nunca olvides y ruega en santa salutación al Padre Celestial por el fortalecimiento del manto misericordioso de María Santísima, Madre inmaculada y Reina de los pecadores, para que con su infinito amor pueda lograr la salvación de todos aquellos que se alleguen a su manto misericordioso junto a la Misericordia de JESÚS, el Señor de la Misericordia infinita y gracia perdurable por todos los tiempos a través de los siglos de los siglos.

Nunca lo olvides, amado hijo, amado niño y enarbola tu espíritu para que puedas dar a todos los tuyos lo que se merezcan y reciban en santa paz la enseñanza que les es transmitida por tu conducto, porque llegará el día que enseñanza no tendrán por mi parte y recordarán estos momentos de gratitud y de infinita Misericordia que les es concedido.

Diles que nunca olviden que JESÚS les ama, les ama locamente con todas sus entrañas que algún día fueron esgarradas por el perdón de los pecados de la humanidad entera; les ama con todo el infinito amor de mi espíritu para bienaventuranza del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, porque yo soy el Hijo de Dios Padre, yo soy el verdadero Dios que ha venido al mundo por la salvación de todos sus hijos que le buscan y aman y encuentran consuelos en mis amorosos brazos y en el regazo de mi Madre, María Santísima.

Yo soy el verdadero Dios que vela por todos sus hijos en el mundo entero y ruega dentro de sus corazones para que se arrepientan de los pecados cometidos en ofensa de mi amado Padre Celestial.

Yo soy el verdadero Dios, que buscará a toda costa salvar sus almas y llegados los tiempos de justicia, actuará con justicia y rigor sobre la humanidad entera.

¿Cuántos llamados debo hacer, hijo mío, para la salvación de sus almas?

¿Cuántas veces tendré que hacerme presente, tocando sus corazones, pidiendo el arrepentimiento de todos sus pecados para que en mi venida no actúe como Juez, sino como Madre protectora de sus hijos, como Dios Espíritu Santo que con su gracia infinita les cubrirá de mi furia que enaltecerá los cielos y mandará a los fuegos infinitos del infierno a todos aquellos que jamás tuvieron arrepentimiento de sus malas obras?

¿Cuándo llegará ese día en que cada amanecer ya no abra mas tribulaciones en sus corazones y permitirán mi llegada, para que en la enseñanza y en el amor eterno les conduzca a las mansiones misteriosas para el hombre, de gloria y dicha de mi Padre?

Amado hijo, debes continuar con la tara que se te ha encomendado, siempre. No te detengas jamás porque yo soy contigo.

Que mi manto de Misericordia y amor sea con todos los tuyos y con el mundo entero. Así sea.

Así lo ha dicho el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Reciban mi bendición en este tiempo de gracia, porque días vendrán en que la gracia de arrepentimiento no tendrán y recordarán con pena mis llamados.

Recapaciten el camino, hijos de mi corazón y reciban todo mi amor y mi Misericordia infinita porque yo soy con todos los tuyos.

Así sea.-

- Gracias, Padre.-

- Concede la enseñanza, amado hijo. Concédela siempre con justicia y discernimiento a todos los tuyos.-

- Si, amado Padre.-

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

DICIEMBRE 10 DE 1996.

- ¿Deseas decirme algo? -

- Si, hijo mío, deja a un lado las tribulaciones y ven a mí.

Mira que son tiempos del demonio para hacerte ver la realidad de las cosas y el aprendizaje consiste en estar siempre alerta ante cualquier acechanza.

Nunca desesperes, hijo mío, nunca desesperes.

Deberás continuar con la tarea encomendada, porque es mi voluntad y darás las oraciones que te he otorgado a todos los tuyos porque serán para protección en los tiempos difíciles que han de acontecer en breve.

Busca el entendimiento en la sabiduría que te he concedido.

Siempre ruega por todos los tuyos para que no sean arrastrados a los fangos y vicios de la tierra, porque serán almas irrecuperables para desgracia mía y de mi Madre María Santísima.

Amado hijo, continua en oración y nunca olvides que deberás enmendar tus errores y terminar la novena que te he encomendado en los términos dictados porque de esta manera lograrás mayores gracias pese a las muchas trivialidades que vives.

Nunca te olvides de elevar tu oración a mi Padre eterno, amado hijo y fortalece tus convicciones y tu fe, porque con mi Misericordia bendita será la salvación de todos los tuyos en el momento preciso.

Nunca desfallezcas en los ayunos y continúa siempre cumpliendo la ordenanza encomendada porque para bien de todos los tuyos es.

Amado hijo, debes continuar siempre adelante, amado hijo, pese a los comentarios que escuches de entre los tuyos porque de hecho ellos ciegos son, mas en su momento serán llamados a mi presencia y rendirán cuentas de sus actos. Mas no temas, que oportunidad tendrán de enmendar el camino.

Amado hijo, estudia y analiza las Sagradas Escrituras (Santa Biblia), porque tengo protecciones y enseñanzas que otorgarte a través de ese medio. Nunca lo olvides, hijo mío y que no pene tu espíritu con tus pequeñas tribulaciones de la vida.

Continua en la enseñanza siempre en gracia y gloria de Dios Padre, en gracia y gloria de Dios Hijo y en gracia y gloria de Dios Espíritu Santo.

Que la paz sea contigo.-

- Gracias, Padre.-

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

DICIEMBRE 12 DE 1996.

ORACIÓN.

CANTEMOS ALABANZAS A DIOS PADRE CELESTIAL, CUYA INFINITA MISERICORDIA SE EXTIENDE A CADA INSTANTE EN LOS CORAZONES DE LA HUMANIDAD ENTERA.

CANTEMOS ALABANZAS CON AMOR Y GOZO DE ESPÍRITU, PUES EL PADRE ETERNO SE GOZA DE LAS MÚLTIPLES ORACIONES Y VIVAS LLAMAS DE AMOR QUE EMANAN DEL ESPÍRITU EN REGOCIJO DE SU HIJO.

CANTEMOS ALABANZAS A JESÚS, NUESTRO PADRE DE LA MISERICORDIA, PARA QUE CON SU MANTO PROTECTOR SALVE A SUS HIJOS DE LOS SUCESOS PRÓXIMOS A ACONTECER EN EL MUNDO ENTERO.

LAS ALABANZAS SERÁN LA SALVACIÓN NUESTRA EN LA NOCHE DE CALAMIDAD Y LA ASOLACIÓN DE CIUDADES, EN EL ENSANCHAMIENTO DE LA MAR SOBRE SUS AGUAS CON LA PERDIDA DE LAS CIUDADES, EN LA BÚSQUEDA DE PROTECCIÓN Y LLEGADA DE DIOS PADRE.

CANTEMOS ALABANZAS A NUESTRA AMADA MADRE VIRGEN MARIA, MADRE INMACULADA, PARA QUE CON SU MANTO MISERICORDIOSO SALVE Y PROTEJA A SUS HIJOS POR SIEMPRE JAMÁS.

LAS ALABANZAS A DIOS SERÁN MI PROTECCIÓN, SERÁN MI SALVACIÓN, SERÁN MI MARTIRIO Y NO EL QUE HA DE ACONTECER EN SU MOMENTO. EN GLORIA Y GRACIA DE DIOS PADRE, EN GLORIA Y GRACIA DE DIOS HIJO Y EN GLORIA Y GRACIA DE DIOS ESPÍRITU SANTO. ASÍ SEA A TRAVÉS DE TODOS LOS TIEMPOS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. ASÍ SEA.

Da a conocer esta mi oración, hijo mío, y enternezca tu noble pensamiento para bienaventuranza y salvación de todos los tuyos en el mundo entero, para el perdón de los pecados cometidos, para que Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, con su manto de infinita Misericordia descienda sobre sus cabezas. Así sea.

DIOS.

Así ha dicho el Señor, Dios Rey de los Ejércitos.

Alimentad de mi obra, de la bienaventuranza de la muy agraciada Virgen María, porque días vendrán en que mi justicia será sobre todos los hombres y el llanto y el crujir de dientes caerá sobre sus cabezas, porque mis súplicas a través de mis hijos no atendieron, y le daré la victoria sobre todos los hombres para gloria y gracia de su Dios.

Y el trono de mi reino será ensanchado por las purezas contraídas y descenderá de los cielos la bondad de JESÚS misericordioso sobre todos aquellos que a él confiaron sus vicios y confortaron sus espíritus en la dicha y garcía de su Dios.

De cierto os digo que quien no sea merecedor de mi gracia de redención, pagará con creces las ofensas cometidas, porque mi justicia caerá sobre sus cabezas y toda su descendencia.

Así ha dicho el Señor, tu Dios, Padre Misericordioso que lucha por la salvación de sus hijos.

Atended mis llamados en estos tiempos de gracia, que en los tiempos venideros ya no habrá lugar al arrepentimiento.

Dichosos aquellos que creen y oyen los llamados de mi hijo redentor, porque en su gracia serán sus salvaciones para dicha y gozo de María, siempre Virgen, Madre inmaculada que lucha incansablemente por la salvación de sus hijos en el mundo entero.

Amado hijo, cumple tu labor y profetiza, que por mi gracia se te ha encomendado.

Nunca temas, hijo mío, a los dichos de los hombres, antes bien teme junto con todos los tuyos a la justicia divina y a aquellos que mi nombre blasfemas porque han de buscar tu perdición, mas de cierto os digo, que no quedará simiente sobre simiente de quienes así busquen obstaculizar mi obra y eterna voluntad, porque tu serás la oveja sacrificada por el perdón de los pecados cometidos en el mundo entero, por mi pode y gracia. Y la gracia del arrepentimiento será n todo el mundo por la obra encomendada hacia tus manos.

No temas, hijo mío, tendrás mi fortaleza.

Obedece a tu Padre redentor y obra en paz y en amor para con todos los tuyos, que mi dicha y gozo será grande cuando tu espíritu repose y vuelva junto a mi trono.

Hijo mío, no temas, que yo tu Padre Misericordioso, seré contigo y todos los tuyos por siempre jamás.

Cumplid tu labor, hijo mío, cumplid tu labor y profetiza y di:

En los tiempos venideros el hombre ha de buscar la salvación en las alabanzas de espíritu que han sido encomendadas por Dios Padre Celestial, y la luz del entendimiento será derramada sobre todas sus tribus porque al fin la purificación de la raza será y elevarán sus clamores al Padre, diciendo:

ORACIÓN.

A TI DIOS PADRE CELESTIAL Y ETERNO, QUE CON TU GRACIA INFINITA A TRAVÉS DE TU HIJO JESÚS, SEÑOR MISERICORDIOSO, HAS VENIDO AL MUNDO PARA LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS EN EL MUNDO ENTERO, POR OBRA Y GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO A TRAVÉS DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARIA, RECIBE NUESTRAS ALABANZAS, PORQUE HENOS(ESTAMOS) AQUÍ QUE VENIMOS CON EL AMOR Y GOZO Y DICHA ESPIRITUAL A TI LLAMANDO Y DICIENDO:

SANTO, SANTO, SANTO, INFINITO DIOS CUYA MISERICORDIA Y BONDAD ES INFINITA, GRACIAS TE DAMOS SEÑOR.

SANTO, SANTO, SANTO, INFINITO DIOS CUYA MISERICORDIA Y BONDAD ES INFINITA, GRACIAS TE DAMOS SEÑOR.

SANTO, SANTO, SANTO, ETERNO DIOS CUYA MISERICORDIA Y BONDAD ES INFINITA, GRACIAS TE DAMOS SEÑOR.

ATIENDE NUESTROS LLAMADOS Y NUESTRAS SUPLICAS Y CONCÉDENOS LA GRACIA DE LA VIDA ETERNA PARA ELEVAR LAS ALABANZAS A TU TRONO INFINITO, CUYA JUSTICIA HA SIDO APLACADA, CON GOZO Y PAZ EN NUESTROS CORAZONES.

SANTO, SANTO, SANTO, INFINITO DIOS CREADOR DE TODO LO CREADO, REDENTOR DE VIDA Y AMADO EN CUERPO Y ALMA, HAS QUE FLOREZCA POR SIEMPRE JAMÁS LA MISERICORDIA EN TU PUEBLO.

Así dirán y los tiempos venideros serán de gozo y paz, para el gozo e su Señor.

Tranquiliza tu espíritu, hijo mío, que mi Misericordia infinita es con todos los tuyos.

Descansa ahora, hijo mío, que la paz sea contigo por siempre jamás.-

- Gracias, Padre.-

- Revela a los tuyo mis secretos.-

- Sí, Padre.-

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