sábado, 15 de noviembre de 2008

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.NOV.18.1996


JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

NOVIEMBRE 18 DE 1996.

Amado hijo, toma papel y escribe, ¡anda, no te detengas!

Escribe siempre con devoción y con amor mostrando humildad en tu espíritu.

Amado hijo, mira que le mañana será placentero a tus pretensiones porque tus peticiones fueron escuchadas y el Padre ha de concederte todo lo necesario para cumplir tu obra.

Sigue siempre adelante, amado hijo y nunca olvides la oración porque bien sabes que con oración se fortalecen los pilares del mundo entero.

Amado hijo, no claudiques en tu obra nunca y continúa siempre aferrado a los mandatos que te sean encomendados. ¡Mira que mis hijos tanto necesitan saber de mí!, porque por mucho tiempo han esperado esta, tu señal, en el mundo entero.

Amado hijo, fructifica en tu espíritu y continúa siempre adelante con las obras que te sean encomendadas; mira que la gracia y la gloria de mi Padre son contigo.

Ten cuidado de esos prevaricadores que llegarán a tu camino y solamente escúchales, que tu silencio será sus desconciertos.

Amado hijo, enaltece la obra de mi Madre María Santísima y pide siempre por los mas necesitados en el mundo entero, no lo olvides jamás, jamás lo olvides, amado hijo, pide siempre por los mas necesitados en el mundo entero para que tu espíritu fructifique y tu obra engrandezca la gracia de mi Padre y puedas así fortalecer el manto glorioso de Misericordia de mi Madre María Santísima, que tanto pide por el perdón de los pecados cometidos en el mundo entero.

Amado hijo, mira y no olvides que el mañana siempre será más placentero si el hoy planeas y pides a mi Padre por su obra; enaltece su obra, amado hijo y nunca claudiques, no claudiques nunca, nunca claudiques porque yo soy contigo en la obra que te es encomendada.

Deja que Eprahím y los suyos se hagan cargo de esos que buscan distraerte en este momento; no detengas la pluma y escribe, escribe siempre en amor y en sabiduría.

Analiza cada que puedas los mensajes que te otorgo para que comprendas mas cabalmente sus contenidos. Amado hijo, cierto a otorgarlo y concederlo vengo al mundo, porque mi gloria tiene todos estos atributos.

Amado hijo, no te detengas nunca y florezca tu obra con mi bendición, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amen.

Que la paz sea con tu espíritu.

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

NOVIEMBRE 18 DE 1996.

Amado hijo, no te detengas y escribe palabras en sabiduría.

Mira ve que la victoria de mi Padre ha de cumplirse en sus términos y la llegada a mi reino deberá ser conforme a su palabra porque todo está dictado y ha de cumplirse a su tiempo n gracia y obra de Dios Padre, en gracia y obra de Dios Hijo y en gracia y obra de Dios Espíritu Santo.

Amado hijo, en estos tiempos de dolor para gran parte de la humanidad es cuando más necesidad de oración existe en el mundo; realiza un esfuerzo por pedir del diario por las almas mas necesitadas que en vida pasan las pruebas a que se encuentran condenados por bien de su propio crecimiento.

No te detengas nunca y cuando a justicia haya necesidad de profetizar, hazlo en mi nombre y en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo.

Amado hijo, amado hijo, amado hijo, ¿cuántas veces te he dicho que debes confiar en tu Creador y no lo has hechos?

¿Cuántas veces te he pedido que fructifiques tu espíritu y poco interés pones en la tarea?

Es tiempo de que ensalces mi nombre, porque un guerrero de Dios debe ser férreo en carácter y fuerte en espíritu, aunque dulce en obra para con los suyos.

Ciertamente veo que tratas de dar a los tuyos con dignidad y decoro, pero mira que todo debe ser con discernimiento.

Nunca te limites en tus objetivos, amado hijo, que yo soy contigo siempre, porque tu me perteneces por muy tentado que seas.

No tengas nunca congoja, hijo mío y aprende las lecciones de las reprensiones que a tus oídos concedo porque son para redención de muchas almas que hoy viven contigo y será grande tu gozo cuando veas que has colaborado para sus salvaciones en el mundo entero.

¿O acaso ya has olvidado tu descendencia, hijo mío?

¿Ya has olvidado tu origen antes de llegar a la tierra?

¿Ya has olvidado que bajo tu cuidado tuviste muchas de mis huestes y que muchos por ti evolucionaron hacia el Padre?

No olvides nunca tu nombre inscrito en los primeros libros, hijo mío, porque te lo he dado a conocer desde hace muchos días.

Mira que los caballeros de mi Madre, María Santísima, Reyes han sido en otros reinos antes de este periodo evolutivo, porque es ahí la gracia que debía ser adquirida con su descendencia a la tierra, el vivir como hombres para recordar y sentir el comportamiento de las criaturas en la tierra.

Amado hijo, fructifica en espíritu, te he dicho, fructifica y nunca, nunca te detengas, nunca te detengas en la tarea que te he encomendado que yo veré la forma en que he de cubrir tus más mínimas necesidades.

Hijo mío, escribe y no te resistas, necesito de ti como de muchos otros para que mi reino florezca en su tiempo.

Ve que la dignidad ciertamente gesta nobles sentimientos, mas sin embargo debemos hacer todo lo posible para que cada alma de la tierra tome su función en el desarrollo evolutivo de la raza humana.

Amado hijo, amado hijo, amado hijo, florece en sabiduría, amado hijo, florece siempre en paz y amor; nunca te abandones y observa que siempre estoy a tu lado, en tu trabajo, con tus amigos, en tu casa y aun en los lugares donde tu no estás y necesitan tu presencia, ahí me encuentro velando siempre por tu bienestar.

No sufras en la tarea, hijo mío, no sufras que yo te daré lo indispensable para que la cumplas en sus términos. Solamente escribe, amado hijo, escribe y transmite la enseñanza hacia los tuyos.

Nunca te olvides de mi Madre María Santísima, que siempre es contigo, escúchala en sus consejos e implora junto con ella a mi Padre Celestial por el perdón de lo pecados en el mundo entero para que la justicia castigadora no descienda sobre los tuyos y se fortalezca el manto de Misericordia sobre tus hermanos.

Ora siempre en gracia y en ventura de su amada presencia y escucha los llamados que a tu corazón realiza con amor infinito.

Amado hijo, necesito mas de ti, para continuar las enseñanzas deberás guardar un tiempo para mí, para que pueda transmitirte los conocimientos que he de darte para el fortalecimiento del rebaño de ovejas de mi Madre, que tanto necesitarán del amor y fortaleza en los tiempos venideros. Solo cumple tu trabajo, hijo mío y eso será suficiente en principio para con mis hijos.

En su momento te daré los caminos a seguir con mi gloria y gracia.

Amado hijo, fructifica en espíritu y redime las tribulaciones que en tu corazón habiten para que pueda ser mayor la enseñanza.

Vela siempre por los tuyos y pide a mi Padre para que su gloria y su Misericordia sean derramadas en el mundo entero.

Amado hijo, vela con los tuyos en las oraciones y pide siempre por los mas necesitados, en gracia y gloria de Dios Padre, en gracia y gloria de Dios Hijo y en gracia y gloria de Dios Espíritu Santo.

Que la paz sea contigo.

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