sábado, 15 de noviembre de 2008

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA. DIC.16.1996

JESÚS, SEÑOR DE LA MISERICORDIA.

ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.

DICIEMBRE 16 DE 1996.

Amado hijo, escribe, escribe nuevamente que yo soy contigo y con todos los tuyos.

Mira que he visto los esfuerzos que has hechos junto con los tuyos para cumplir mis mandatos, de cierto os digo, amado hijo, que todos esos esfuerzos serán recompensados, porque no pasarán las filas del purgatorio en el momento de la partida.

Deberás escribir de hoy en adelante con mayor dedicación y anhelos por la salvación de todos tus hermanos en el mundo entero.

Continuaré contigo las enseñanzas prometidas y fijarás tu atención en mi presencia con mayor interés y claridad porque es mi deseo que continúes llevando luz en mensajes de paz y amor en el mundo entero.

De cierto os digo que mi llegada al planeta Tierra será gloriosa y bajo mi manto protector de Misericordia cobijaré a todos aquellos cuanto de mi se acordaron y pediré a mi Padre Celestial por la salvación de todos sus hijos en el mundo entero.

Si embargo, con el profundo llanto de mi corazón, aquellos que no depositaron su confianza en mi ni el manto misericordioso de mi Madre Celestial María Santísima, ciertamente pagarán sus penas acordes a las acciones que hayan tenido en sus vidas durante el transcurso del tiempo por el mundo entero.

Amado hijo, no debes temer jamás, jamás has de temer porque en mi palabra se encuentra la verdad y la luz, la promesa de salvación para todos mis hijos que he dado a los hombres a través de todos los tiempos por los siglos de los siglos.

Observad con atención la puerta de la sabiduría, observad y ved como el manto misericordioso de luz te protege, porque pocos son los agraciados que pueden pasar a través de esta luz y conocer los conocimientos de sabiduría que brinda a todos mis hijos.

Observad ahora como el velo de luz blanca se desvanece y mirad en su interior.

He ahí los acontecimientos venideros donde los demonios serán sueltos alrededor de todo el mundo y las lamas pecadores de poca fe sufrirán con creces por no haber creído en mi palabra de redención, ni en la promesa de salvación que a través del hijo ofreció por todos los tiempos, a través de todos los siglos mi Padre Celestial.

He ahí la desventura de las almas que serán fáciles presas de los demonios que serán echados a los hombres por sus abominaciones, y que sufrirán y gemirán a llanto vivo por todos los pecados cometidos. Los hombres que pensaron creyeron que haciendo alianzas con el círculo mayor de oscuridad, lograrían con creces la superación del espíritu y alcanzar el poder y la gloria sobre sus hermanos y en el Universo mismo. Los hombres, que olvidados completamente de su Dios, han atentado contra sus propias divinidades embaucados en las falsedades de satanás, quien ha prevalecido a través de todos los tiempos en la tierra, desde el momento en que fue echado de los cielos por mi Padre Celestial, dadas las revelaciones emprendidas en contra de su manto amoroso y comprensivo para con sus hijos.

Amado hijo, escribe, escribe palabras en sabiduría y profetiza y di:

¡Ay del hombre de poca fe, que guardó sus esperanzas de salvación en los conocimientos adquiridos, para el día del juicio, porque de cierto es que ni todos sus conocimientos juntos lograrán evadir una centésima parte del castigo a que se hagan acreedores según sus obras!

Porque de cierto conocerán la gloria, mas por desventura será el conocimiento ajeno a sus fijaciones mentales y perecerán después en los lagos de asolación y muerte, porque creyendo engañar a su Dios, Señor Dios Rey de los Ejércitos, creyéronse con su poder, confundiendo el halo e la chispa divina que les fue concedido.

Y la Misericordia no será con ellos, porque sus corazones endurecidos a su tiempo han de ser conforme a sus palabras y obras.

Y entonces será cuando el llanto y el crujir de dientes surtirán sus efectos y encadenados por la eternidad entera serán arrastradas a las entrañas putrefactas del Eufrates por siempre jamás, en gloria y gracia de Dios Padre, en gloria y gracia de Dios Hijo y en gloria y gracia de Dios Espíritu Santo.

Y será entonces que siendo los demonios sueltos en el mundo entero, aquellos hombres que depositando su amor y fe a los pies de la Reina María Santísima, alcanzaran la dicha de ser libres, porque sus amores fueron para con el manto de Misericordia de la Reina y el Señor Dios Rey de los Ejércitos verá con beneplácito el retorno de sus hijos a los cielos.

Y gritarán y cantarán sus ángeles y serafines diciendo:

¡GLORIA A TI, SEÑOR JESÚS, DIOS HIJO ENCARNADO HOMBRE POR OBRA Y GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO, QUE CON LA AUTORIZACIÓN DEL PADRE Y PUREZA DE ESPÍRITU DESCENDISTE AL MUNDO CON TU MANTO PROTECTOR DE MISERICORDIA SALVANDO ALMAS!

Y la dicha y el gozo serán en los corazones de aquellos hombres, porque viendo con el corazón y espíritu, no dudaron de las promesas ofrecidas por el Padre Celestial, por medio el Hijo, del primogénito que ha de venir en la gloria del Señor para la dicha y salvación de todos los hombres que en él confiaron.

Y será que llegado el momento en que las puertas de la justicia sagrada de Dios sean abiertas para el sufrimiento del hombre por sus obras, acorde a sus acciones también será la Misericordia del Señor, y verán entonces aquellos los hijos del hijo del hombre, que las promesas de salvación en el mundo entero, no eran palabras sin sentido, sino purificación de fuente de aguas vivas que por la salvación fue otorgada a todos los hombres del planeta Tierra.

Y he ahí que siendo cerradas las puertas del averno, a los que creyeron en el manto de Misericordia de JESÚS y la Reina de los cielos y de la tierra María Santísima, el velo de luz dorada ha de caer para la gloria del Señor, y partirán con ángeles las almas que vivieron y entregaron su vida en oración y anhelos de esperanza de salvación, porque su Dio Señor Rey de los Ejércitos, en el cumplimiento de su obra será gozado con la salvación de todos sus hijos en el mundo entero.

Y acontecerá que habiendo oscuridad y asolación en el mundo, la venida del Señor Dios Rey de los Ejércitos, será en luz para todos sus hijos y para perdición que en él no creyeron y depositaron su fe en falsas iluminaciones de negra oscuridad, porque ciertamente la justicia vivirán y serán sus almas el azote de aquellos que habiendo sido llamados, oídos sordos dieron y no escucharon el grito de salvación, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo.

Amado hijo, continúa tus oraciones y eleva tu espíritu ante tu Dios siempre que así lo desees.

Acuérdate que yo soy contigo siempre y mi obra debe ser cumplida siempre en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo. Así sea a través de todos los tiempos por los siglos de los siglos. Amen.

Que la paz sea con tu espíritu.-

- Gracias, Padre.-

ORACIÓN.

PADRE ETERNO Y MISERICORDIOSO, TU QUE PERDONAS LOS PECADOS COMETIDOS POR EL HOMBRE, EN EL MUNDO ENTERO, YO CONFÍO EN TI. (TRES VECES.

FIN.

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