JESÚS, SEÑOR DE
ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.
NOVIEMBRE 28 DE 1996.
Amado hijo, deja de hacer lo que estas haciendo y escribe, escribe, amado hijo.
No te detengas y escribe, nunca te detengas, te lo he dicho.
Mira que ya la justicia de mi Padre se disipa en parte porque aquellos que esperen su llegada y han escuchado de mi Padre, comienzan a creer con mas fe y amor en su Creador, comienzan a creer y darse cuenta que no están solos en el mundo, sino que son acompañados por su Dios poderoso y eterno, cúmulo infinito de amor y Misericordia.
Amado hijo... obsérvame, obsérvame. Que aclame tu voz a tu Dios vivo, porque vivo y viviré eternamente entre los hombres con mi Misericordia infinita.
Porque me gozo y lleno de entusiasmo cuando observo que mis hijos cumplen los mandatos encomendados pese a sus tribulaciones. Cuando miro que aun encuentra entre mis hijos fieles testigos d mi obra y que con amor constante y fe infinita entregan sus almas y obras al hacedor del todo.
Amado hijo, llénate de gozo y de mi gloria, porque mis hijos aflorarán en enseñanza de sabiduría gracias a tu obra, porque la luz llegará a sus vidas gracias a haber tenido fe en tu maestro como un Padre, como un Dios vivo, como un amado hijo de Dios Padre quien siempre vela por sus ovejas dispersas en el mundo entero.
Amado hijo, amado hijo, amado hijo, que fructifique tu obra en santa paz y sabiduría y dirige a los tuyos mi enseñanza con amor, paz y discernimiento, para que no obstaculicen tu crecimiento.
Amado hijo, mira que en estos tiempos de ejecución del plan divino, ciertamente necesito de los míos, de mi rebaño escondido, de todos aquellos que participen en la obra misericordiosa de mi Madre María Santísima, Madre inmaculada, nacida sin pecado original, porque con sus esfuerzos haré realidades muchos proyectos que tengo encomendados a ti y a los tuyos para la salvación de las almas perdidas en el mundo entero.
Amado hijo, con amor sé mi escriba y profetiza diciendo:
El hombre, hombre por siempre, adquirió las enseñanzas por gracia y obra de Dios Padre, por gracia y obra de Dios Hijo y por gracia y obra de Dios Espíritu Santo.
Y he ahí que la fuente derramó sus aguas y el agua de la fuente de aguas vivas cayó sobre sus cabezas y fructificaron en espíritu, porque creyendo en su Dios como Dios vivo, como Dios Padre, como Dios Hijo y como Dios Espíritu Santo, como Dios único en el universo entero, entregaron sus almas a la luz y Misericordia del creador y con amor fueron elevados por siempre jamás hasta sus Padres, que viven con sus primeros padres y habitan en las mansiones del Señor. Porque creyeron en su gracia e infinita Misericordia por siempre jamás colmando sus espíritus de dicha y paz espiritual, por todos los siglos de los siglos, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo.
Porque viendo y oyendo palabras del hijo del hombre, JESÚS, Dios vivo para dicha y gracia de sus hijos, creyeron en amor constante. Y sus penas fueron redimidas y sus almas descansaron uncidas con la bendición del Padre por siempre jamás a través de todos los siglos de los siglos.
Y la gloria y dicha y gracia, fue para con sus hijos y todas sus descendencias porque el amor prosperó y floreció con dicha sobre la faz de la tierra, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo. Así sea.
Escribe, hijo mío, escribe y di a los tuyos.
DIOS.
Escribid, hijo mío.
Así ha dicho el Señor Dios Padre, Señor Dios Rey de los Ejércitos, creador del mundo y de la humanidad entera, del infinito en toda su obra de luz y eterna, de todo lo visible y lo invisible.
Felices son mis hijos en la gloria de su Padre, que habiendo oído apercibimiento en sus términos, caso prestaron y enmendaron sus obras en amor y sabiduría, bajo el manto glorioso de María Santísima, siempre Virgen y Madre de los pecadores, y de Dios Espíritu Santo, y bajo el manto misericordioso de su Padre a través del verbo divino. Porque he ahí que la oscuridad, tinieblas y asolación no será mas en sus corazones y la dicha y paz espiritual fructificará a través de todos los tiempos por los siglos de los siglos.
Así ha dicho su Dios, Señor Rey de los Ejércitos, porque he ahí que todo ser vivo en la cara de la tierra me rendirá cuentas al final de su obra y su camino será acorde a su justicia y a sus obras con la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo por siempre jamás.
Porque atalaya a sus vidas fue presentado y por su Madre vieron, y de su decisión fue su creencia, y quien creyó y corrigió camino de iniquidades, para su bien y el de los suyos fue, porque siendo presentado ante su Padre, éste le escuchó en sus términos y acorde a sus obras fueron sus palabras. Y fructificó en espíritu para dicha y gloria Celestial y formó parte de mis huestes divinas en el mundo de luz y amor que existió y existirá por siempre jamás a través de todos los siglos de los siglos.
Quien tenga oídos, oiga mensaje del Creador. Porque el día llegará de su juicio y quien siendo apercibido no enmendare sus caminos, he ahí que sufrirá y vivirá los ayes y el crujir de dientes por la humanidad entera, porque, aclara, hijo mío, en crujir de dientes no es solo estando vivo, sino aún después de que el cuerpo muere porque vive eternamente por obra del Creador.
¡Que fructifiquen sus almas y se acrecienten mis huestes con sus obras y la intercesión de María, siempre Virgen, Madre inmaculada que vela por sus hijos, siempre viva, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo!.
Y he ahí, que sello mis palabras con el trueno del entendimiento, con el trueno de mi gloria, con el trueno de mi espíritu vivo y eterno por siempre jamás.
Persevera, hijo mío, en la tarea y nunca te detengas, porque he ahí que a través de mi hijo la tarea te será encomendada y deberás cumplirla en sus términos para gloria y satisfacción de tu Padre vivo y eterno.
Que la paz y la luz de mi manto de Misericordia divina desciendan sobre los tuyos por siempre jamás. Así sea.
JESÚS
Amado hijo, amado hijo, amado hijo, que no se estremezca tu espíritu cuando te hable mi Padre, porque ve que palabras de bendición son y para fortalecer tu corazón y obra son conferidas.
Nunca desmayes en la obra encomendada, hijo mío, nunca te detengas, jamás lo hagas, porque dejarías sin luz y sin esperanza a muchos de los tuyos aunque no comprendas la dimensión del tamaño de la obra que te es encomendada.
Amado hijo, amado hijo, amado hijo, mira que los tuyos esperan tu presencia y piden en sus oraciones por ti y todos los tuyos. Nunca les dejes, hijo mío, es la petición de tu Padre, porque en ti encontrarán lumbrera que dará rumbo y paz a sus vidas en estos tiempos de difícil reconcilio.
Ámales siempre, hijo mío, bríndales todo tu amor con todo tu ser y siempre pide a Dios Padre misericordioso por ellos y todos los suyos y también por los tuyos, hijo mío. Nunca lo olvides y continúa siempre en la tarea por siempre jamás.
Por hoy, es todo lo que tengo que darte.
Aguarda, aguarda todo a su tiempo porque tengo mucho que darte y acorde a los tiempos será mi obra en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo por siempre jamás.
No olvides transmitir a los tuyos estos mis mensajes.
Que la paz sea con tu espíritu.-
JESÚS, SEÑOR DE
ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.
NOVIEMBRE 29 DE 1996.
Amado hijo, ven a mí en santa paz, armonía y salutación a mi Padre.
Debes ver, hijo mío, que los hombres guerreros encomendados a mi causa enlazarán sus fuerzas para la lucha de los opuestos, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo.
Y sus fuerzas serán para darle ida a Dios Padre Celestial a través de todos los tiempos por los siglos de los siglos.
Amado hijo, amado hijo, amado hijo, mira ve que los tiempos que una vez fueron en Sión han llegado hasta tus días para la redención de Dios Padre Celestial.
Escucha en sabiduría, hijo mío, escucha y profetiza, en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo.
Profetiza y di así:
Y acontecerá que los hijos del reino de
Y las mieses encontraron en la luz, la salida al camino de perdición deparado por el círculo oscuro.
Y los hombres de la tierra vivieron en felicidad y armonía con la gracia y gloria, y salutación al Padre a través de todos los siglos por siempre jamás. Así sea, en agracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia, poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Porque los hijos del hijo del hombre no encontraron quebranto en sus vidas y la redención del Padre y la redención del Hijo y la redención del Espíritu Santo, fue sobre sus cabezas a través de todos los siglos, en gloria y gracia de Dios Padre Celestial, porque h ahí que escuchando sus ruegos fueron cobijados con el manto glorioso de María Santísima y bajo el manto misericordioso de la luz del Padre fueron acogidos y salvas sus almas a través de todos los siglos de los siglos, dando lugar a las nuevas generaciones de las que en su momento se fortalecerán y harán presentes para la evolución de las humanidades habidas y por haber por todos los siglos de los siglos.
Así ha dicho el Señor, Dios Rey de los Ejércitos a sus huestes, para dar luz y alabanza a la gloria, Misericordia y sabiduría de Dios Padre redentor, que con su unigénito vino al mundo a otorgar perdón a los pecados del hombre y entregar arca de salvación bajo el manto glorioso de María, Madre de los pecadores que vive y reina a través de todos los siglos de los siglos.
Que la paz y
Descansa, hijo mío, que hoy es la tarea que como escriba y pilar de mi obra te es encomendado.
Que la paz sea con tu espíritu.
JESÚS, SEÑOR DE
ACAPULCO, GUERRERO. MÉXICO.
NOVIEMBRE 30 DE 1996.
Amado hijo, deja de hacer lo que haces y solamente escribe, escribe en mi nombre elevando una oración de buenaventuranza a Dios Padre Celestial.
Los pecados de la humanidad, ciertamente, detienen la evolución del hombre que llegará en un tiempo determinado al lugar que ha de ocupar en el mañana dentro e su función en el Universo que le será encomendado.
Amado hijo, nunca detengas tus pasos y continua en la obra, siempre con la confianza plena de que tu Padre vela tu sueño y jamás permitirá tu caída porque mi lucha daré por tu alma y todas las de tus hermanos.
Mis huestes angélicas aguardan ansiosos la llegada de la indicación para actuar y ten la certeza y seguridad, de que aquellos que contra ti actuaren por motivo de mi obra, encontrarán sus pasos en oscuridad por todos los siglos de los siglos.
Amado hijo, debe fructificar tu alma en santa paz y armonía, concediendo siempre las enseñanzas que te confiero.
Mira que al fin te es permitido dar a conocer mis mensajes, los ya indicados en el libro YO EL CRISTO REDENTOR DEL MUNDO, y acorde a sus acciones y obras será el entendimiento de aquellos que reciban mis mensajes.
Amado hijo, ámales siempre, ama siempre a todos tus hermanos, nunca te canses ni desistas en amar, porque he ahí que encierra el amor la enseñanza habida y por haber en el mundo y en el Universo entero, porque por amor fueron creadas todas las cosas en todos los confines de
Nunca olvides que tus enseñanzas dan inicio con tus propias obras, por ello persevera siempre en la lucha en gracia y gloria de Dios Padre, en gracia y gloria de Dios Hijo y en gracia y gloria de Dios Espíritu Santo, a través de todos los siglos de los siglos.
Amado hijo, ama, ama siempre, siempre ama a todo aquello que a ti llama y permite que tu corazón encuentre caminos de luz en bienaventuranza de mi Padre Celestial. Recuerda que mi oveja por mi obra y gracia le has conocido, como te lo dijo en principio todo a su tiempo será hecho porque el amor ha de florecer en ti antes que el llanto... en gracia y obra de Dios Padre, en gracia y gloria de Dios Hijo y en gracia y obra de Dios Espíritu Santo, por siempre jamás.
Hijo mío, ama a todo lo que te rodea como si fuera el último día de tu existencia para que puedas comprender lo bello de la vida y de las oportunidades que te otorgo al servicio en mi causa para brindar luz a mis hijos y los mas necesitados de amor.
No me basta ese amor tan pequeño que en ti radia, debes amar siempre desmesuradamente, amar sin reserva alguna por siempre jamás, porque he ahí que en el amor encontrarás el camino que te conducirá al Padre, junto con los tuyos en dicha y gloria espiritual, siendo aún vivo y al momento de tu muerte conocerás el camino sin miedo alguno, porque he ahí que la muerte s un paso transitorio por el tiempo de evolución del buen cristiano.
Jamás, jamás debes rehuir de la muerte, ¿me escuchas?, porque ha de cumplirse en todos a su tiempo, su momento de partida, dejando la vestidura que hoy calzan.
Amado hijo, robustece tu espíritu con amor y con alegría y brille tu luz hasta el infinito y en todo el mundo porque así lo ha ordenado tu Dios Padre Celestial.
¡Vivan mis hijos eternamente por siempre jamás, porque ellos encontrarán la dicha de mi gloria cuando cumplieren la tarea que les fue encomendada en sus términos con amor y obediencia terminaron en luz por siempre jamás, porque otorgaron el amor del Hijo al Padre, y el Padre, agradeciendo en sus términos la dicha de sus hijos permitiéndoles gozar de su gloria y excelsa sabiduría a través de los tiempos por todos los siglos de los siglos!
Amado hijo, amado hijo, amado hijo, nunca te detengas, jamás te detengas en la obra que te ha encomendado el Señor, porque para bien de los tuyos ha de ser.
Tu corazón debe florecer en amor y luz, nunca lo olvides, porque he ahí que mensaje te fue dado y te lo he hecho saber, el amor redime las penas y permite aflorar la luz en términos infinitos por siempre jamás. Luz que te conducirá al gozo de la gloria de mi Padre que en ningún momento permitirá la perdición de las almas que le han servido con humildad y amor a lo mas profundo de las sepulturas, porque ve, hijo mío, que mi Padre, es un Dios noble y justo y se enaltece su alma, cuando sus hijos en él depositan su confianza.
Nunca te olvides de tu Padre Celestial, hijo mío, y que tus fuerzas sean cada vez más grandes para el cumplimiento de mi obra y la de mi amada Madre María inmaculada, Santa María del Rosario, que con amor cuida de sus rebaños de ovejas descarriadas que pierden de momento su camino. Ámale siempre, amado hijo y respeta sus decisiones porque son las mías.
Nunca te olvides de los tuyos, amado hijo, ámales y compréndeles siempre que yo soy contigo y con todos ustedes.
Nunca te detengas en mi obra y continua siempre con mi obra como buen cristiano, porque has de florecer para con mi gloria sobre la faz del planeta, porque así está escrito y que no te sorprendan mis mandatos que para tu bien y el de los tuyos son.
Obedece siempre sin reserva que tu esfuerzo será recompensado siempre.
Amado hijo, que florezca tu flor en armonía y en constante oración hacia mi Padre y continúa siempre sin olvidar
Que fructifique tu alma y tu espíritu en gracia, poder y gloria de Dios Padre, en gracia poder y gloria de Dios Hijo y en gracia, poder y gloria de Dios Espíritu Santo.
Así sea a través de todos los siglos de los siglos por siempre jamás.
Que la paz sea con tu espíritu.
Amado hijo, descansa y pide a mi Padre por tu salud y la de los tuyos.
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